sábado, 18 de septiembre de 2010

Dificultades occidentales para definir el Budismo.

Jóvenes monjes budistas tibetanos de Drepung. Una discusión muy común en Occidente es la de si el budismo puede o no ser considerado una religión. El budismo es reconocido de manera general por la práctica totalidad de las obras de referencia y consulta como una de las grandes religiones del planeta, y afirma una vía de liberación espiritual al sufrimiento, a pesar de que el Buda rechazó el dogmatismo y la fe ciega.

Si nos basamos en los modelos adoptados por los estudiosos de las religiones del mundo, como por ejemplo el que usa Ninian Smart, las dimensiones religiosas del fenómeno cultural del budismo se manifiesta en la presencia de los siguientes aspectos entre otros:

Experiencial y Emotivo: Esto es observado en el énfasis que pone el budismo en el valor de la propia experiencia personal directa, y en una búsqueda de conexión emocional con algo más grande que el sí-mismo, a lo que Myokyo-Ni se refirió como "religarse" a la existencia, la vida o la "base del ser".
Práctica Ritual y Devocional: Aunque el énfasis de las escuelas budistas en la devoción y en la práctica de rituales es muy variable, todas ellas realizan alguno.
Narrativas y Mitos: El budismo utiliza innumerables historias y parábolas edificantes e instructivas. La misma historia de Siddhartha Gautama se ofrece como un modelo de vida y contiene elementos claramente fantásticos y simbólicos.
A parte de estas tres características, este modelo también incluye otras cuatro dimensiones adicionales: Doctrinal/Filosófica, Ética/Legal, Social/Organizativa y Material/Objetos, todas ellas también presentes en el budismo.

El motivo que genera dificultades en la mente de muchos occidentales para poder calificar el budismo como religión, es su carácter no teísta. Al "heredar" la cosmología del hinduismo, el budismo menciona devas (ángeles o deidades), pero aún así, niega que estas deidades tengan una esencia eterna, no se conciben como una realidad independiente del sujeto que las percibe y no pueden afectar o interceder en la liberación de la persona.

Otra complicación aún mayor lo constituye el hecho de que el budismo tampoco señala a un alma eterna (aunque el Budismo no pueda ser tampoco considerado Nihilista) cuando en Occidente se suele asociar la religión con la conexión del alma con la divinidad. Esto es un patrón que es cultural e influenciado por las religiones abrahámicas, pero no es universal aunque haga que muchas personas vean el budismo como solo una filosofía, o solo un modo de vida y práctica, o solo una técnica de mejoramiento personal.

De hecho, aparte de no afirmar la existencia de un dios como última explicación de la realidad, el budismo realiza además indagaciones muy elaboradas sobre las características y la naturaleza fundamental del ser humano, la mente y la realidad. Sin embargo el budismo no puede ser considerado solamente una filosofía ya que no es sólo un mero cultivo intelectual o personal, sino especialmente espiritual.

Apreciaciones sobre la importancia relativa de esta discusión
Sin embargo este debate sobre la naturaleza del budismo sea posiblemente un fenómeno mayoritariamente occidental porque las lenguas no-europeas no poseen una traducción exacta para la palabra religión. De hecho, en la opinión de algunos eruditos budistas orientales, como Walpola Rahula, cualquier tipo de concepto con el que identifiquemos al budismo no constituye más que un "etiquetado"carente de relevancia. A partir de finales del siglo XIX el budismo se ha ido conociendo mejor en Occidente, donde desde entonces ha influenciado paulatinamente el pensamiento, el arte y la psicología humanista y existencial.

Fuente: De Wikipedia, la enciclopedia libre